Este libro de Nicholas Wapshott analiza cómo a lo largo de los últimos siglos se han ido adoptando determinadas medidas impuestas por los protagonistas.
Cada uno defendía la aplicación de medidas contrarias al del otro y mantuvieron una lucha entre sí por este motivo.
Mientras que Keynes defendía la intervención del Gobierno en la economía, Hayek pensaba que el mercado debía regularse por sí mismo.
Frente al peligro que suponía Keynes que tenía el desempleo, Hayek pensaba que era mucho más arriesgado dejar que la inflación infectara a la economía.
El economista británico buscaba que se invirtiera en gasto público y se incentivara el gasto privado. Hayek sin embargo, pensaba que el equilibrio se hallaba en el ahorro en lugar de en el gasto y en la inversión.
Otra de las diferencias más notables es la visión macroeconómica de Keynes frente a la visión microeconómica de Hayek.
El libro resume en 18 capítulos el recorrido y la evolución de ambas ideología. La obra ayuda a abrir el pensamiento y así evitar radicalismos.